Estos días estamos echándole un pulso al Drake, ya que estamos intentando realizar los muestreos en las estaciones que están al norte de las Islas Shetland y la cosa está bastante complicada, con mar de fondo y olas de más de 6 metros.
Hemos tenido que reparar en varias ocasiones las redes de la MOCNESS, ya que se han roto debido a las fuertes corrientes, además la utilización de otros instrumentos como la roseta o el FRRF están siendo toda una odisea, incluso a veces con cierto riesgo.
Por las noches cuesta bastante dormir ya que los bandazos del barco hacen que vibre el camarote y cruja todo el mobiliario.
Así que estos días están siendo estresantes para todos ya que es un “querer y no poder”, por lo que a veces los ánimos están un poco bajos e incluso aparecen las primeras situaciones de conflicto.
Esperemos que las predicciones meteorológicas se cumplan y tengamos mejor mar en sucesivos días y todo vaya volviendo a la normalidad.
La fotos son de la MOCNESS (Multiple Opening Closing Net and Environmental Sensing System), que es la red múltiple con la que trabajamos en el grupo al que yo pertenezco. El objetivo de la red es la pesca de zooplancton de diferente tamaño y a diferentes profundidades. Realmente no es una red, son cinco y el cierre de una implica la apertura de la superior y así sucesivamente. Cada una de las redes consta dos mallas de 250 y 80 micras. Cada malla lleva acoplado un copo o colector en el que quedan retenidas las partículas que no consiguen traspasar la red.
El armazón va provisto de un CTD y de un flujómetro para poder conocer el volumen de agua que se ha filtrado por cada red en cada lance y la profundidad a la que se encuentra la red en cada instante. Así podemos cerrar las redes a la profundidad deseada y obtenemos las muestras de zooplancton estratificadas. Además todos los sensores envían señal por cable y MODEM a un ordenador provisto de un software específico, que permite manejar todo el sistema desde el laboratorio.
Por las noches cuesta bastante dormir ya que los bandazos del barco hacen que vibre el camarote y cruja todo el mobiliario.
Así que estos días están siendo estresantes para todos ya que es un “querer y no poder”, por lo que a veces los ánimos están un poco bajos e incluso aparecen las primeras situaciones de conflicto.
Esperemos que las predicciones meteorológicas se cumplan y tengamos mejor mar en sucesivos días y todo vaya volviendo a la normalidad.
La fotos son de la MOCNESS (Multiple Opening Closing Net and Environmental Sensing System), que es la red múltiple con la que trabajamos en el grupo al que yo pertenezco. El objetivo de la red es la pesca de zooplancton de diferente tamaño y a diferentes profundidades. Realmente no es una red, son cinco y el cierre de una implica la apertura de la superior y así sucesivamente. Cada una de las redes consta dos mallas de 250 y 80 micras. Cada malla lleva acoplado un copo o colector en el que quedan retenidas las partículas que no consiguen traspasar la red.
El armazón va provisto de un CTD y de un flujómetro para poder conocer el volumen de agua que se ha filtrado por cada red en cada lance y la profundidad a la que se encuentra la red en cada instante. Así podemos cerrar las redes a la profundidad deseada y obtenemos las muestras de zooplancton estratificadas. Además todos los sensores envían señal por cable y MODEM a un ordenador provisto de un software específico, que permite manejar todo el sistema desde el laboratorio.